Se sazona con sal, se rocía con zumo de limón y se deja en el plato.
Póngase en un cacito cuatro yemas de huevo y cuatro cucharadas de agua, colocándolas al baño maría al fuego, hasta obtener una salsa espesa. En este punto se le añaden, fuera del fuego y poco a poco, cien gramos de mantequilla derretida, unas gotas de limón y un buen caviar. Se sirve en salsero.
Espolvoréese el salmón con migas de pan rallado. Se pone en una parrilla para que dore por ambos lados. Colóquese en una fuente rodeado por media docena de langostinos hervidos, rodajas de limón, perejil y patatas torneadas en forma ovaladas y hervidas con agua y sal.
Y a disfrutar.
domingo, 29 de noviembre de 2009
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